Sales de baño caseras

Sales de baño caseras

Hoy os traigo una pequeña manualidad fácil que podremos utilizar posteriomente. Se trata de hacer con los niños sales de baño caseras. Nosotros utilizamos solo 3 ingredientes básicos que son los que os presento en el Post pero cada familia podéis decidir cómo serán vuestras sales de baño perfectas según vuestras preferencias.

Ingredientes:
-Sales de Baño Epsom (es el ingrediente básico)
-Lavanda seca
-Pétalos de rosa secos
-Botes de cristal para guardarlas

Si queréis, podéis al final aplicar un poco de aceite esencial del ingrediente que hayáis escogido y así será mucho más sensorial para los niños a la hora de darse el baño con las sales.

Para hacerlo mucho más fácil para ellos, preparamos primero cada uno de los ingredientes en platos o boles por separado con una pequeña cuchara que sea del tamaño de la boquilla del bote. Después, en una mesa lo ponemos todo y ya llamamos a los peques para que comiencen a hacer su mezcla. Dependiendo de la edad de los niños, mezclarán todos los ingredientes en el bote de cristal «a lo loco» (si son muy pequeños), o  si son más mayores, lo pasarán bien separando cada uno de los ingredientes en el bote y ver cómo quedan los diferentes colores por separado. De cualquiera de las maneras, las sales quedarán estéticamente muy bonitas en el bote para luego ser usadas en el baño o, si lo prefieren, para guardarlas como decoración. Incluso podéis usarlas como un regalo hecho por ellos (que siempre les hace más ilusión que algo comprado y que sea impersonal).El único requisito importante es que los niños tengan edad suficiente como para tener claro que las sales de baño no se comen, son para deshacer en el baño y si las probamos no pondremos «mailitos».

Mientras los niños hagan sus mezclas, lo más probable es que la mitad de los productos acaben esparcidos por toda la mesa (casi más cantidad de la que caiga en el bote). No os preocupéis, es muy fácil de recoger ya que el tamaño de las sales es relativamente grande.
Si finalmente decidís usar las sales, podéis jugar como si estuvierais en un salón de Spa y os dais un baño relajante. Si no tenéis bañera, podéis aprovechar utilizando un barreño ancho y jugar a un Spa para sus pies y contarles que como pasan todo el día jugando y corriendo, necesitan relajarlos y que descansen.

Pero sobretodo, disfrutad con los niños mientras hacéis la manualidad: ese tiempo con vosotros es lo que ellos más valorarán de la experiencia.