Ramos de Piñas con Flores

Ramos de Piñas con Flores

Hace un par de semanas aproximadamente, estuvimos en una carrera de obstáculos que hacía mi marido en la montaña y, durante toda la carrera, fuimos detrás de él para verle en diferentes puntos de cada prueba. A pesar de ir casi siempre detrás, hubo algunos ratitos que estuvimos esperando sin nada que hacer. Es entonces cuando vi que mi hija mayor empezó a deambular por la zona del bosque cogiendo piñas y flores. Yo, mientras iba echando un ojo a que no se alejara ni ella ni mi hijo pequeño, iba con cámara en mano y mochila portabebés colgada pendiente de cada corredor que pasaba por delante nuestro hasta que llegase su padre para intentar hacerla la foto perfecta. De repente, mi hija mayor se acercó y me enseñó su manualidad artesanal hecha en 5 minutos y que, durante una semana decoró nuestro comedor. Era una piña que había encontrado en el suelo y que fue decorando con flores (en este caso eran margaritas) del bosque ajustándolas a modo de “ramito” metiendo el tallo de cada flor en lo huecos de los piñones de la piña.

En ese momento me quedé alucinada de lo que había imaginado ella sola con 5 años y había llevado a la práctica en silencio durante unos minutos.

 

 

Sé que es una decoración muy sencilla y fácil de hacer para cualquier persona pero hay que tener la idea y la ocurrencia… y precisamente a mí, no se me hubiera ocurrido (quizás por eso lo valoré más. Bueno, y porque soy su madre y todo lo que hace me parece increíble…)
Después de su primera creación, me puse manos a la obra con ella a modo de ayudante en prácticas (sin perder todos los accesorios que llevaba: cámara en mano, mochila portabebés colgada, un ojo en mi hijo pequeño, otro en los corredores que seguían pasando por delante nuestro) y con la mano sobrante, buscando piñas y más flores diferentes. Fue un rato muy bien aprovechado…

Ahora, siempre que vamos por zona de pinos, acabamos haciendo alguna piña decorada para dar un toque diferente y original a nuestra casa.

Podéis utilizar las flores que os apetezcan y del color que más os guste (o que haya en ese momento en el campo…). La única recomendación es que la piña que uséis esté un poco abierta para poder encajar bien los tallos de cada flor. No solo los niños se divertirán, vosotros también acabaréis como locos buscando flores de diferentes colores, tamaños e intentado encontrar la piña perfecta.