Pompones Saltarines

Pompones Saltarines

Cuando tienes un niño de 2 años (algo salvajillo, dicho sea de paso), es algo difícil encontrar juegos en los que su grado de concentración sea mayor a 5 minutos aproximadamente y no acabe dejándolo todo de lado y… “a otra cosa”.

Gracias a Kate Liley y su libro de manualidades recicladas (Eco-friendly crafting with kids of MINIECO) encontramos un juego-manualidad entre una de sus páginas para conseguir jugar con pompones saltarines y pasar un rato de diversión al aire libre. Además del juego, conseguimos unos minutos de concentración haciendo la manualidad para “crear” un sistema que haga saltar por los aires pequeñas bolitas de lana.

Para ello necesitamos:

-Vasos de plástico o cartón (que no sean muy anchos de tamaño)

-Globos de tamaño medio

-Pompones (que sean pequeños, de los que se utilizan para decorar manualidades)

-Tijeras

El momento “manualidad” es muy sencillo:

Primero deberemos quitar la parte inferior del vaso de cartón o plástico.

Después, cogemos el globo y hacemos un nudo en la boquilla (donde soplamos cuando queremos hincharlo) y en el extremo superior hacemos un corte de manera que quede abierto el globo por la parte de arriba.

Cuando ya tenemos el vaso y el globo recortado deberemos unirlos. Para ello, introducimos el globo por la parte superior recortada ajustándolo al ancho del vaso por la parte inferior  (para tapar la parte que ha quedado hueca del vaso).

Metemos nuestro pompón  dentro del vaso (tiene que ser más pequeño que el ancho del vaso y ligero para poder  “saltar” libremente por los aires) y tiramos del extremo del globo (donde hemos hecho el nudo) hacia abajo y al soltar…. ¡Pompón por los aires!

Extremadamente sencillo pero a los más pequeños de la casa les resulta divertidísimo y pueden pasar un buen rato como locos haciendo saltar la bolita.

Nota: Si los pequeños se emocionan demasiado tirando los pompones y acaban perdiéndolos (por el espacio exterior…), se puede seguir jugando utilizando algún fruto de árbol o semilla redonda a modo de “bolita” ya que tiene las mismas características que el  pompón: pequeño, redondo y ligero.