Panecillos de yuca

Panecillos de yuca

Hoy os queremos compartir una receta muy fácil de hacer con los niños y donde pueden colaborar en su elaboración: son panecillos de yuca.

Este fin de semana pasado asistimos a un taller de cocina en donde, de la mano de una cocinera experta, aprendimos a hacer estos panecillos de queso tan nutritivos.

Su elaboración es muy sencilla y luego solo tendréis que esperar unos 25 minutos de horno para que se terminen de hacer y poder tomar todos juntos.

Aquí tenéis la receta para unos 60 panecillos del tamaño de media mano cada uno (se acaban rápido):

Ingredientes:

-1 taza de agua

-1 taza de leche

-1/2 taza de aceite

– 1 cucharada de sal

-1 pizca de pimienta

-2 tazas de almidón de yuca

-2 huevos

-150 gramos de queso tipo cheddar, Gouda o Gruyère

-150 gramos de queso tipo parmesano

Comenzamos poniendo en una olla la leche, el aceite, la pimienta y la cucharada de sal. Calentamos sin que llegue a hervir.

En un bol aparte añadimos el almidón de yuca y los dos huevos. Mezclamos.

Cuando ya tenemos caliente la mezcla de leche, aceite, pimienta y sal, añadimos al bol donde teníamos la mezcla de agua, almidón de yuca y los huevos.

Con ayuda de una espátula mezclamos bien todo. Dejamos a un lado reposar.

Mientras reposa toda nuestra masa (solo hasta que esté a temperatura ambiente ya que la mitad de los ingredientes los habíamos calentado) vamos con el queso. Para hacer estos panecillos es necesario dos tipos de queso: el primero debe ser tipo cheddar, Gouda o Gruyère (el de agujeritos de ratón como le dicen mis niños) que nos aportará cremosidad ya que se derretirá en el horno. Sin embargo este queso no nos dará sabor y por ello habrá que añadir un queso tipo parmesano.

Para el queso cheddar los pequeños deben cortarlo a cuadraditos. En cuanto al parmesano (tan duro para manipular), lo mejor es que lo rallen con un rallador.

Cuando ya tenemos todo el queso listo, lo añadimos a nuestro bol y mezclamos con la masa que ya teníamos.

Y ahora viene el paso del pringue: Para trabajar la masa nos embadurnamos las manos en aceite ya que sino se nos pegaría entre los dedos y vamos haciendo bolitas pequeñas (un poco más grandes del tamaño de una nuez).

A medida que vamos teniendo las bolas hechas, las vamos poniendo en la bandeja del horno con papel de horno debajo. Una vez toda la masa hecha «bolitas», la metemos en el horno unos 20-25 min.

Cuando las saquemos, seguramente, parte del queso habrá salido hacia afuera pero si lo recortamos de los bordes, las «bolitas» quedarán perfectas.

Esta receta es muy fácil y una buena idea para llevar en un tupper como aperitivo, de picnic, o incluso por la tarde al parque. Son nutritivos y llenan bastante.  Además es apta para celíacos ya que no lleva gluten (es almidón de yuca) y si queréis la opción sin lactosa solo hay que añadir la leche sin lactosa y comprar la opción de quesos también sin lactosa.

Tengo que decir que no soy muy quesera pero hasta a mí me encantaron.

Para guardarlos y que aguanten sin secarse un poco más podéis hacerlo en un tarro de cristal con un papel encima y luego cerrar con la tapa o incluso se pueden congelar.

¡Y a disfrutar!

 

Anaís Mamma Bear