El sueño

El sueño

Hace unos días vi que en la guardería de mi hijo pequeño hacían una charla sobre el sueño en los bebés y niños así que decidí asistir y fue muy interesante para poder explicar a las demás madres y padres agotados que vamos arrastrando nuestras ojeras por la calle durante todo el día.

Comenzaré diciendo que mi hija mayor no durmió una noche entera hasta los 3años y a “no dormir una noche entera”, me refiero a que se despertaba hasta 15 veces durante la noche. Otras veces dormía media hora, se despertaba, luego me pasaba hasta una hora intentándola dormir, caía, dormía unos 15minutos y vuelta a empezar… y así noche tras noche, tras noche durante 3 años. Puedo hablar sobre todas las técnicas posible y existentes para intentar dormir bebés.

A veces funcionaba un rato, otras, nada. Hasta que un día tuve que asumir que esto iba a ser así y mi cuerpo acabó por acostumbrarse a descansar a “ratitos”. Cuando cumplió 3 años, de repente, una noche durmió casi ocho horas seguidas (sin explicación ninguna) y, desde entonces, ya duerme bien. A los dos meses de este cambio, nació mi niño pequeño.

Pensé que peor que la primera vez no podía ser… y no lo fue. Al principio no dormía pero luego, ha ido durmiendo mejor y ahora, con dos años, se despierta un par de veces solo por la noche, toma un poco de biberón o le busco el chupete que se le ha caído y vuelve a dormir. Para mí, eso ya es gloria.

 

 

Sin embargo, quise asistir a la charla para aprender todo lo que pudiera y resultó una tarde muy productiva.

Primero, es muy importante saber que dormir es una necesidad vital y está comprobado que una persona puede morir antes si se le impide dormir, que de hambre.

En nuestro proceso del sueño encontramos dos fases:

-Sueño NO REM o sueño profundo en donde reparamos energía y segregamos hormonas.
-Sueño REM o sueño superficial. Es la fase en donde el cerebro está más activo (es aquí donde soñamos y nuestra cabeza repasa lo que nos ha pasado durante el día. En esta fase de sueño nos reponemos mental y físicamente. También nuestro cerebro organiza y fija los recuerdos en nuestra memoria. Es por ello que cuando no dormimos ni descansamos, a nuestro cerebro le cuesta retener información y sentimos que perdemos la memoria (y yo siento que tengo un vacío de memoria de casi 3 años…)

En el caso de los bebés, todos nacemos sabiendo dormir. Sin embargo, los bebés no saben cuales son los horarios de sueño ni reconocen lo que es el día y la noche. Es por ello que debemos enseñarles poco a poco el ritmo de sueño que deben seguir.

Es muy importante que tengamos en la habitación del bebé (o en la nuestra en el caso de que duerman los pequeños con nosotros) oscuridad y silencio ya que son dos factores que inducen al sueño.

En cuanto a la leche, uno de sus componentes es el Triptófano. Una de las funciones de este aminoácido en el organismo es la de regulación de hormonas. El triptófano es captado en el cerebro humano por las neuronas serotoninérgicas que lo transforman en serotonina que a su vez, es precursora de la melatonina. Es por ello que la leche induce al sueño.

Para los bebés también es muy importante, en el momento de dormir, la fase REM ya que reviven los momentos del día y así podemos decir que “aprenden mientras duermen”.
Tanto para los bebés como para los niños pequeños, es muy importante que sigan una rutina diaria y no solo en cuanto al sueño, sino en su vida en general para no acabar descontrolándose.

Es importante cada tarde darles un baño para relajarse, un masaje al poner el pijama, o lo que cada uno crea conveniente antes de ponerles a dormir.

 

 

En cuanto al sueño durante la noche, todos dormimos unas 3 o 4 horas seguidas y luego nos “mini” despertamos para cambiar de posición, o porque tenemos sed, o para taparnos o destaparnos, o incluso para ir al baño. El tema es que estamos tan cansados que muchas veces ni nos enteramos o nos dormimos luego casi al instante.

En el caso de los bebés y niños muy pequeños, a ellos, también les pasa, sin embargo, aún no han aprendido a volverse a dormir solos cuando se “mini” despiertan y necesitan alguna ayuda externa como tomar un biberón o el pecho, recuperar el chupete o peluche que usan para dormir y se ha medio perdido entre las sábanas, etc. Es por ello que casi todos los bebés se despiertan unas 3 o 4 veces cada noche de una manera habitual.

También nos comentaron el tema de los Terrores nocturnos que a los padres nos asusta bastante pero que es algo muy normal en muchos niños.

Podemos definir los terrores nocturnos cuando el niño grita, llora, está nervioso, etc. Es como si tuviera una pesadilla muy fuerte (a veces incluso se levanta) pero no le podemos calmar ya que no le conseguimos despertar. Puede que tenga los ojos abiertos pero no nos ve y es casi imposible que nos escuche. Solo podemos intentar abrazarle y esperar a que se le pase…

Se trata solo de una fase y les pasa a los pequeños ( a partir de los 2 años aproximadamente) cuando tienen una época en que algo que les preocupa o están más nerviosos de lo habitual.

Lo más importante es saber que poco a poco los niños irán durmiendo cada vez mejor y cuando ellos lo hagan, nosotros también conseguiremos descansar algo más aunque, nuestro cuerpo acaba acostumbrándose a todo y, aunque durmamos muchas menos horas que antes, acabaremos aprovechando esas pocas horas y aprenderemos a descansar en esos ratos para poder aguantar las “juergas” diurnas y nocturnas con los peques.