Dos cuentos para reforzar la autoestima

Dos cuentos para reforzar la autoestima

En este pequeño escrito he querido valorar dos cuentos que me han llamado la atención muy positivamente para reforzar la autoestima de los niños y sobre lo genial que es ser diferente al resto de los demás.

El primer libro es el primero de una colección de cuentos que han ido editando posteriormente sobre el mismo personaje, un elefante llamado ELMER: un elefante multicolor al que le gustaría ser tan gris y monocromático como el resto de los elefantes de su manada y como el resto del mundo conocido. Además, hace todo lo posible para ser igual que los demás y no destacar en absoluto hasta que, por fin, se da cuenta que todos los demás (que son iguales de grises y tristes), les gustaría ser como ELMER, diferentes y destacar de alguna manera. Es entonces cuando ve que ser diferente al resto es genial y que, todos los demás le admiran por ello y no se burlan de él tal y como se imaginaba inicialmente.

Hacía tiempo que había oído hablar de este libro (es uno de los cuentos de moda). Sin embargo, aproveché un día que hacían una lectura infantil en una de las librerías cerca de casa para conocerlo más a fondo y, como no (muy bien hecho por la librería), acabamos comprándolo.

El segundo libro recomendado lo encontré en la sala infantil de la biblioteca municipal. Se llama OLIVER BUTTON ES UNA NENA.

 

 

Dicho libro, trata también por encima el tema del acoso escolar ya que es la historia de un niño al que le encanta bailar y le gustaría ser artista pero en el colegio los niños de su clase lo ven como un bicho raro e incluso hacen una pintada en el patio donde se lee “Oliver Button es una nena”.

 

 

Finalmente, la historia se dulcifica y acaba positivamente cuando los niños de su clase ven lo bueno que es como artista y acaban admirando su don.

Este libro resulta muy educativo tanto para enseñar a los niños lo bueno que es ser diferente al resto pero también para que aprendan a no meterse e insultar a nadie: Ser diferente al resto no tiene porque significar ser peor, sino todo lo contrario.