Bosque encantado de Gurb

Bosque encantado de Gurb

A la salida del pueblo de Gurb, dirección Torrent de Sitjar, a 15 minutos de Vic y una hora de Barcelona encontramos un pequeño bosque lleno de encanto, magia y súper interesante para ir con niños ya que, durante el camino de ruta vamos encontrando esculturas de animales y algún que otro duende tallados en madera además del nombre de muchos de los árboles que podemos encontrar mientras paseamos.

Justo al llegar a la entrada, encontramos una zona de párking para poder aparcar además del cartel que anuncia la entrada al bosque encantado de Gurb. El paseo por el bosque dura aproximadamente una media hora- 40 minutos por lo que los más pequeños pueden pasear tranquilamente sin cansarse. Además, se les hará muy ameno ya que, para ellos, será una gran aventura buscar cada uno de animales del bosque. Algunos los podremos encontrar a primera vista pero en otros habrá que agudizar bien nuestros sentidos e incluso buscar entre los árboles para poderlos identificar.

Al inicio comenzamos un camino lineal hasta que se llega un punto en el que encontraremos 3 bifurcaciones (izquierda, derecha y en medio dirección hacia arriba). Como punto de referencia podemos tomar al Dragón de Komodo. Para poder ver todos los animales lo mejor es primero hacer el camino de la izquierda y al llegar hasta la fuente volver hacia atrás y luego tomar el camino de la derecha que es algo más largo y encontraremos más animales del bosque.

En el caso que decidamos tomar el camino del centro que va hacia arriba, llegaremos a la misma fuente que encontrábamos en la izquierda pero, en este camino no hay animales ni bosque, solo sendero, por lo que es mucho más divertido tomar el camino de la izquierda. Al llegar a la fuente, si así lo decidís, podéis seguir subiendo y conseguiréis llegar hasta el Castillo y la Cruz de Gurb. Nosotros comenzamos esa ruta pero a la mitad del camino decidimos bajar ya que era una cuesta muy estrecha, llena de piedras sueltas y no la encontramos demasiado segura para que los pequeños la hicieran solos andando. Si decidís llegar hasta el Castillo y la Cruz, el camino está bien señalizado con marcas blancas y amarillas.

Al volver del camino de la izquierda y encontrar de nuevo al Dragón de Komodo como referencia, tomamos el camino de la derecha que, como hemos dicho antes, es algo más largo y encontramos más animales. Es aquí donde además de fauna del bosque podremos ver algunos duendes o incluso una bruja. La parte de los animales acabará justo después del Zorro Tintín, pasados dos puentes y un gato montés en uno de los árboles. Después continúa habiendo camino de bosque con el mismo encanto pero ya no hay más animales tallados. Para volver al punto de inicio y ya querer ir a por el coche tenemos dos opciones: la más corta está delante de la figura de madera del Zorro. Ahí encontramos unos peldaños de troncos de madera que suben directos hasta la zona del párking. Nosotros preferimos volver por el mismo camino que hicimos (que solo son unos cuantos minutos más) por si nos habíamos olvidado de ver algún animal (y así fue) hasta volver a llegar a la bifurcación donde nuestro ya amigo dragón de Komodo esperaba y hacer el camino de inicio de vuelta hasta el coche.

Durante el paseo, la vegetación que encontramos es una auténtica maravilla y un pequeño riachuelo nos acompaña durante casi todo el camino. En nuestro caso, hemos ido a finales de septiembre, justo al inicio del otoño. Hacía mucho calor pero, dentro del bosque los árboles tapaban parte del sol y durante el paseo estábamos bien frescos.

El paseo es muy sencillo y entretenido para los pequeños. Nuestro pequeño de 2 años lo hizo sin cansarse en ningún momento y la mayor, de 5 años, estaba hecha toda una experta buscadora de fauna del bosque.

Recomendaciones: Llevad agua para el camino. Encontraréis una pequeña fuente pero un cartel nos anuncia que es agua no tratada por lo que mejor no beber de ella.

No llevéis carrito de bebé ya que el camino no está bien adaptado para cochecitos, es fácil para andar pero el bosque está lleno de piedras, algún camino estrecho y pequeños montículos.